Esta película la vi por primera vez cuando tenía 16 años. En alternativa teníamos un profesor que era súper fan del cine y nos ponía películas, y se convirtió en la persona que me introdujo al mundillo de disfrutar del cine más allá de los blockbusters (¡e incluso llegando al cine en blanco y negro!). Todo el mundo se aburría y se ponía a echar la siesta o hacer deberes y yo me quedaba pegada a la pantalla flipándolo fuerte con cada película que nos ponía (menos con Camino, que me quedé dormida viéndola).
El jovencito Frankenstein es una de esas películas que te pilla por sorpresa y que, cuanto más cine hayas visto, más entiendes y disfrutas. La primera vez que la vi no había visto nada de cine clásico, y mucho menos la película de Frankenstein de 1931 y la disfruté como una enana y, 5 años después, la he disfrutado incluso muchísimo más.
RESUMEN.
- ¿La recomiendo?: súper fuertemente, la amo con la fuerza de los mares.
- Lo que mola: absolutamente todo.
- Lo que no mola: todo mola.






