28 de diciembre de 2018

BlacKkKlansman (2018)


     En estos últimos años, ha habido una tendencia a resignificar o relocalizar eslógans, especialmente trayendo aquellos de momentos importantes del pasado al presente. Nuestra conciencia histórica, la marca de la modernidad, nos está jugando una mala pasada: nos está haciendo tan conscientes de nuestro pasado que nos está haciendo imposible conceptualizar un presente que se defina a sí mismo.

Alain Jocard / AFP
     En Francia, este mayo de 2018, ha habido un levantamiento estudiantil rememorando el de mayo del 68. Los estudiantes podrían haber elegido cualquier otro mes de cualquier otro año, pero escogieron mayo de 2018. El 50 aniversario de una de las revueltas estudiantiles más populares y con más impacto histórico del mundo. Vivimos en un mundo en el que tenemos tanta conciencia histórica que, a veces, nos resulta difícil separarnos de esta y crear la nuestra, o diferenciar los discursos, o recurrir a un simbolismo que no sea el histórico. Somos capaces de reconocer un contexto económico, cultural y ecológico diferente (Angelique Chrisafalis), pero nos resulta difícil crear nuestro propio discurso y no recurrir al que ya ha adquirido un significado, al que tenemos integrado dentro de nosotros: el histórico. Sin embargo, crear nuestro propio discurso y diferenciarlo del histórico, recalcar la singularidad de nuestro propio momento histórico, aún reconociendo las similitudes con momentos históricos anteriores, es imprescindible. Crear nuestro propio discurso significa verbalizar nuestra forma de ver el mundo de una manera única y singular, exclusiva del mundo que quiere reflejar. Este discurso no sive solo para poner de manifiesto los problemas de nuestro tiempo (un paso necesario para luchar contra ellos) sino que, en el futuro, permitirá que aquellos que vienen detrás de nosotros identifiquen aquello a lo que nos enfrentamos con claridad. 

     BlacKkKlansman comete este error: cuenta una historia de otra época empleando el discurso de la nuestra. Y entiendo por qué lo hace, entiendo que solapar un discurso actual que es (más o menos) socialmente aceptado a un contexto histórico que es (en general) rechazado hace más fácil la denuncia de aquello que queremos combatir. Sin embargo, ese choque entre lo contemporáneo y lo histórico hace que el discurso sea demasiado simbólico, evita que desentrañemos el asunto a tratar, evita que lo evisceremos, que nos manchemos las manos y digamos: mira qué percal se está montando aquí y ahora. La comparación histórica es loable y necesaria. Lo que no es necesario es entremezclar ambos discursos, creando uno que está en el limbo entre el ahora y el antes y que no refleja ninguno de los dos momentos con la veracidad que merecen. No metas un prólogo con un personaje que no vuelve a salir nunca. No insertes un discurso moderno en un discurso histórico. Sí, son parecidos, pero no iguales. Remarca las diferencias, subráyalas en fosforito. Dime: mira, fíjate qué parecido es el discurso y cómo cambiando dos palabras nos la han colado a todos

     ¿Y sabéis lo que me da coraje? Que son cuatro chorradas. Que cambiando una palabra de aquí, cortando una escena de allá, moviendo lo de Charlottesville (que ocurrió un año antes del estreno de la película) un par de minutos, intercalándolo en los créditos, habría salido una película redonda. Pero metes al imitador por excelencia de Donald Trump al principio de la película (¿quién es? ¿qué hace? ¡no vuelve a salir!), coges el contexto de los setenta, le metes discurso actual, y de repente al final vuelves a nuestra realidad contemporánea, y el mensaje queda... raro. Se entiende, pero hay algo que chirría, que no cuadra, que queda brumosos. Creemos nuestro propio discurso. Por nosotros, y por los que heredarán el mundo y las palabras que les dejemos.

(También está el rollo de que la peli te dice lo que tienes que pensar en vez de enseñarte las cosas y dejarte que saques tus propias conclusiones, pero eso ya es otra movida.)

Lecturas adicionales, u otras visiones de la película.
Jones, Monique @moniqueblognet (26-8-2018): BlacKkKlansman. Mediaversity reviews. (última consulta 28-12-18)
Rey, Ramón (3-10-2018): BlacKkKlansman (Spike Lee). Cine Maldito. (última consulta 28-12-18)

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