31 de diciembre de 2020

Mis películas favoritas: 2020

 


2016 · 2017 · 2018 · 2019

 Las súper favoritas.

-A League of Their Own (Penny Marshall, 1992). Narra el nacimiento de los equipos de baseball femeninos durante la Segunda Guerra Mundial. Este año me he visto todas las pelis de la directora que he encontrado.

-Judgment at Nuremberg (Stanley Kramer, 1961). Dura tres horacas y pensé partirla en dos días y al final la pausé un momento a la mitad para cogerme unas galletas y volví corriendo a terminármela. Os gustará si os gustan las pelis de juicios.

-Les demoiselles de Rochefort (Jacques Demy, 1967). Subió directamente a mi top de Películas Favoritas de Mi Vida que voy a ver obsesivamente durante años. 

-The Best Years of Our Lives (William Wyler, 1942). La vi en abril y, desde entonces, pienso en ella todos los días. Me casaría con esta película. 

-A Star is Born (William A. Wellman, 1937). Creo que son más conocidas la versión de los 50 y la de los 70, pero os prometo que esta es una joyita de la que os vais a enamorar profundamente. 

-Kong: Skull Island (Jordan Vogt-Roberts, 2017). Sin vergüenza os reconozco que me encanta esta película y que la vería mil y una veces. De hecho, este año volví a verla.

-Phantom of the Opera (Arthur Lubin, 1943). Claude Rains es tu fantasma. Tienes dos Raúles enamorados de ti. ¿Qué mas puedes pedirle a la vida?

-Robin Hood (Otto Bathurst, 2018). Me da igual que el 99% de la población mundial diga que es una mierda. Lucharé a capa y espada para defender que esta es, precisamente, la mejor forma de narrar la historia de Robin a las gentes del siglo XXI.

-Breaker Morant (Bruce Beresford, 1980). Me gustó tanto que ha hecho que me obsesione con las guerras bóer. De perdidos al río, supongo.

Las favoritas.

-Good Night and Good Luck (George Clooney, 2005).  Te gustará si te gustan los señores en blanco y negro fumando, hablando de política y siendo intensitos. 

-Shirkers (Sandi Tan, 2018). La historia de una película robada. Mejor verla sin leer mucho sobre ella de antemano. Recomendadísima, estuve semanas pensando en ella.

-She Wore a Yellow Ribbon (John Ford, 1949).  Caballos y John Wayne. ¿Qué mas puedo pedirle a una peli?

-The Silence of the Lambs (Jonathan Demme, 1991). La película perfecta, señoría. No tengo nada más que añadir. Si ya la habéis visto y pensáis que no es para tanto, hacedme caso igualmente.

-Ocean's Twelve (Steven Soderberg, 2014). Según los puretas del cine es la peor de la saga, pero es mi favorita. La trama es súper ridícula, salen ellas, y tiene luz y color. 

-Emma (Autumn de Wilde, 2020). Todo en la película es maravilloso, pero lo que me encantó es que la banda sonora esté compuesta por canciones de la época. 

-Charlie's Angels (Joseph McGinty, 2000). Mamarracheo puro, Sam Rockwell y Drew Barrymore. Me gusta no irónicamente, que es como deben gustarte estas pelis. 

-The House that Jack Built (Lars Von Trier, 2018). Sigo teniendo pesadillas con cosas de esta peli y no pienso volver a verla nunca más en la vida, pero cómo la disfruté. 

-The Last Days of Disco (Whit Stillman, 1988) y Barcelona (ídem, 1994). A mí me gusta mucho este director, qué queréis que os diga. Sus personajes son todos gilipollas y me encantaría conocerlos y salir con ellos a echarnos unas cervecillas. 

-The Hill (Sidney Lumet, 1965). La vi porque me apetecía ver algo de Sean Connery porque es muy guapo y tremendísima película, amigos. Desde el primer segundo supe que iba a encantarme. 

-Now, Voyager (Irving Rapper, 1942). Vine por Claude Rains y me quedé por la sesión gratis de psicoterapia. 

-A Knight's Tale (Brian Helgeland, 2001). Menuda película más tonta y qué ratico más bueno vais a echar si la veis. 

-Sleepless in Seattle (Nora Ephron, 1993). Siempre que veo una romcom y me gusta mucho digo lo mismo, pero es que de verdad creo que esta es mi romcom favorita.  

-Riding in Cars with Boys (Penny Marshall, 2001), El título es clickbait porque solo va en un coche con un chico dos veces y media en horas de película, pero es maravillosa. Penny Marshall consigue crear personajes femeninos que son personas de verdad, con sus contradicciones y sus defectos, y la amo.

Series, documentales & rewatches.

-Dirty Dancing (Emile Ardolino, 1987). Es un rewatch y, lo que es más alarmante: he tenido que contenerme para no volver a verla otra vez en el mismo año. Soy adicta.

-Gladiator (Ridley Scott, 2000). Me vi la versión extendida y la disfruté a más no poder.

-Pleasantville (Gary Ross, 1998). Está bien hasta que intenta hacer una metáfora racial y la pifia muchísimo, pero luego vuelve a estar muy bien. 

-Spirit: el corcel indomable (Kelly Ashburn y Lorna Cook, 2001). La mejor película sobre la expansión hacia el Oeste y, si me apuras, una de las mejores representaciones de los nativos americanos que se han hecho en la historia del cine.

-Sour Grapes (Reuben Atlas y Jerry Rothwell, 2016). Los vinos caros son una estafa y puedo demostrarlo. 

-The Last Czars (2019). Es un documental sobre la caída de los zares y el comienzo de la Revolución Rusa. Si te escuchas Rasputín de Boney M. después de terminarlo puedes volver a ver el documental muy rápido en tu cabeza.

-Teen Wolf. Todavía no me la he terminado, pero os juro que esta serie me da serotonina en vena cuando vuelvo del trabajo. Me parece genuinamente buenísima.

19 de diciembre de 2020

Moonrise Kingdom (2012)

 

El otro día, en mi viaje diario del trabajo a casa, leí un artículo sobre la estética de Wes Anderson que me dio muchas ganas de ver una película suya. Con Anderson me pasa una cosa extraña: me flipan sus películas visualmente, pero no me suelen dejar huella narrativamente. Creo que es precisamente esta belleza estética lo que no me deja apreciar el guión. Cuando termino una película suya, me siento mentalmente sobreestimulada, y necesito descansar un rato para que se me desacelere el cerebro. 

Moonrise Kingdom tiene la marca de agua de su director en cada uno de sus componentes, desde los personajes hasta los actores, pasando por la estética y el tipo de planos que lo caracterizan. Sin embargo, mientras que películas como El Gran Hotel Budapest (2014) me resultan sobrecargantes por seguir rígidamente la estética de plano-paralelo-personajes-en-ángulos-rectos, Moonrise Kingdom es mucho mas fluida en este aspecto. La cámara se mueve con más naturalidad, y los planos no son siempre exactamente simétricos. Siempre hay un componente que rompe esta simetría artificial y que le da al plano algo de naturalidad y de espontaneidad que ayuda a que me parezca más real, y que me permite prestar atención a la historia y a los personajes.

PD: esta película también me ha dado así un aire a cine francés, con un romance entre niños tratado con completa seriedad y sin condescendencia, pero esto ya no sé articularlo, así que os lo lanzo como idea.

12 de diciembre de 2020

Breaker Morant (1980)

 

Dos secretos a voces: me encanta el cine bélico y me encantan las películas de juicios. El cine bélico entra, por supuesto, dentro de mi obsesión con la guerra en general (la literatura, la publicidad, las canciones populares, etc.). Las películas de juicios entroncan de forma profunda con mi naturaleza confrontativa. Me gusta debatir y pelearme con la gente, y no suelo dar mi brazo a torcer si creo que tengo la razón. Breaker Morant es una película de un juicio en una corte marcial que sabes cómo va a terminar desde que empieza la película. 

Morant, Handcock y Witton, tres soldados australianos, están luchando en la segunda guerra bóer en un regimiento del imperio británico. Dicho imperio quiere terminar con la guerra porque su enfrentamiento con los bóers (granjeros holandeses) puede terminar resultando beneficioso para las tribus africanas que ocupaban originalmente el teritorio. Los bóers también temen qué puede pasar si los pueblos africanos consiguen armarse. El ejército británico y las guerrillas están en un impasse en el que ambos temen lo mismo a la vez que se están enfrentando entre ellos. Quieren terminar con la guerra, pero no saben cómo. 

¿Una de las soluciones? Elegir a tres soldados medio al azar de los Bushveldt Carbineers, un regimiento de infantería que se enfrentaba a la guerrilla bóer, y juzgarlos por asesinar a un grupo de bóers que habían sido capturados y retenidos como prisioneros de guerra. Según plantea la película, este era un procedimiento común, pues no había prisiones en los puestos de avanzadilla de este regimiento. Sin embargo, el prodecimiento no contaba con el apoyo legal y explícito del ejército y, por tanto, era técnicamente ilegal. El resto es, literalmente, historia.