27 de mayo de 2017

T2 Trainspotting (2017)


Me daba miedo ver esta película porque no me gustó la primera, y pensaba que ya no había más que contar, que era tirar del hilo de forma innecesaria. Mi reacción al enterarme de que existía no fue "¡buah, chaval, necesito verla!", sino más bien "pues bueno, han sacado una secuela, habrá que verla, espero que no sea una mierda". Y mi deseo fue concedido: me ha encantado todo lo que me no me gustó la de 1996. 

Creo que mi problema con la primera película es que no podía identificarme ni con la historia ni con los personajes. Creo que, para al menos entender el contexto en el que se enmarca la historia de Trainspotting (1996), tienes que haber sido veinteañero en los últimos años de los noventa, cuando el mundo se moría y el año dos mil acechaba desde las tinieblas de lo desconocido. Y yo, en 1996, no sabía ni hablar. Esta segunda parte tiene una perspectiva más universal: ¿cuáles son las consecuencias de nuestros actos? ¿Es imposible cambiar nuestro futuro? ¿Existe el destino? ¿Existe la redención? Incluso los paralelismos con la primera película no tienen como única función satisfacer a los fans, sino también servir como paralelismos narrativos: quién os ha visto, y quién os ve. Para bien, y para mal. Cómo hemos cambiado. 

Si os gustó la primera y echáis de menos a los personajes y queréis saber qué tal les ha ido la vida, os la recomiendo. Si no os gustó la primera, u os dejó indiferentes, también os la recomiendo. De todas las pelis que he visto este 2017, esta está sin duda en lo alto de la lista de favoritas. 

25 de mayo de 2017

Punching Henry (2016)


Esta película en realidad la vi el 17 de abril, es decir, hace más de un mes. Y me gustó, sin más, y pensé que sería una de esas que caería en el olvido. Pero no. La atmósfera de Punching Henry, la energía que me transmitió, sigue acompañándome doquiera que vaya. Es una historia sobre un señor brillantemente mediocre pero que se mantiene fiel a sus principios y a sus amigos. Henry es, como puse en mi minireseña del día en que la vi, "un poco bastante bobo", pero al final se gana tu corazón y te inspira un montón de ternura. Es una película curiosa, porque transmite un mensaje increíblemente importante de una manera completamente falta de ambición: ¿ser fieles a nosotros mismos, a nuestros orígenes y a nuestros amigos, o venderlos para conseguir una estrella? La elección de Henry no es sorprendente si tenemos en cuenta su personalidad, y tampoco es absolutamente innovadora. Es un tema tan antiguo como la humanidad sobre el que se ha escrito en miles de ocasiones, pero jamás lo había visto representado con tanto mimo y ternura como en Punching Henry.

Así que, más de un mes después, os invito a que os preparéis vuestra bebida favorita y os sumerjáis en una película que, como Henry, puede parecer mediocre, pero no lo es. 

7 de mayo de 2017

The Leftovers: Temporada 2 (2015)


Cuando vi la primera temporada en 2014, me gustó, pero no me dejó ningún tipo de huella ni me hizo querer ver la segunda temporada. De hecho, lo único que recuerdo de la primera temporada es que había una secta de gente que va en chándal y fuma como si no hubiera un mañana (pun intended). Sin embargo, cuando hace poco terminó la tercera temporada, decidí darle una oportunidad, y me alegro infinitamente de haberlo hecho.

Esta segunda temporada es una de las mejores temporadas de todas las series que he visto en mi vida. Es todo lo que prometió ser la primera y nunca fue. Está cargada de simbolismo, de pathos, y los personajes son tan polifacéticos que duelen. Cuando alguien te cae fenomenal, descubres algo horrible sobre ellos. Cuando alguien te cae fatal, descubres una faceta suya que los redime por completo. Toda la carga religiosa que la primera temporada no supo utilizar está integrada de tal manera que, creyente o no, la comprendes y la disfrutas. Está llena de misterios, pero también de respuestas. Y siempre los afronta desde el punto de vista de cómo aquellos que viven una tragedia, una situación imposible de sobrevivir, sobreviven y aprenden. 

Además, hace una cosa que a mí me flipa, y es coger canciones que no han sido escritas para la serie en exclusiva y emplearlas de tal forma que encajan como un rompecabezas con lo que ha sucedido y con lo que está sucediendo. Dejo aquí un ejemplo de mi capítulo favorito. Como comenté con mi amigo G., los capítulos de Matt Jamison son lo que salvó la primera temporada y los mejores de la segunda. Alerta espoiler.



The Leftovers te anima a que hagas un salto de fe y confíes en que, por muy rota que esté una persona y por violenta que pueda ser, también es capaz de actos de bondad infinita. En cada uno de los capítulos ves al protagonista cometer los pecados más horribles para acto seguido redimirse ante los ojos de Dios, o del espectador. Igual que no recomendé para nada la primera temporada, os recomiendo encarecidamente que veáis la segunda. A mí me ha enamorado.