7 de mayo de 2017

The Leftovers: Temporada 2 (2015)


Cuando vi la primera temporada en 2014, me gustó, pero no me dejó ningún tipo de huella ni me hizo querer ver la segunda temporada. De hecho, lo único que recuerdo de la primera temporada es que había una secta de gente que va en chándal y fuma como si no hubiera un mañana (pun intended). Sin embargo, cuando hace poco terminó la tercera temporada, decidí darle una oportunidad, y me alegro infinitamente de haberlo hecho.

Esta segunda temporada es una de las mejores temporadas de todas las series que he visto en mi vida. Es todo lo que prometió ser la primera y nunca fue. Está cargada de simbolismo, de pathos, y los personajes son tan polifacéticos que duelen. Cuando alguien te cae fenomenal, descubres algo horrible sobre ellos. Cuando alguien te cae fatal, descubres una faceta suya que los redime por completo. Toda la carga religiosa que la primera temporada no supo utilizar está integrada de tal manera que, creyente o no, la comprendes y la disfrutas. Está llena de misterios, pero también de respuestas. Y siempre los afronta desde el punto de vista de cómo aquellos que viven una tragedia, una situación imposible de sobrevivir, sobreviven y aprenden. 

Además, hace una cosa que a mí me flipa, y es coger canciones que no han sido escritas para la serie en exclusiva y emplearlas de tal forma que encajan como un rompecabezas con lo que ha sucedido y con lo que está sucediendo. Dejo aquí un ejemplo de mi capítulo favorito. Como comenté con mi amigo G., los capítulos de Matt Jamison son lo que salvó la primera temporada y los mejores de la segunda. Alerta espoiler.



The Leftovers te anima a que hagas un salto de fe y confíes en que, por muy rota que esté una persona y por violenta que pueda ser, también es capaz de actos de bondad infinita. En cada uno de los capítulos ves al protagonista cometer los pecados más horribles para acto seguido redimirse ante los ojos de Dios, o del espectador. Igual que no recomendé para nada la primera temporada, os recomiendo encarecidamente que veáis la segunda. A mí me ha enamorado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Contadme cositas!